Tal vez -casi seguro- no sea yo quien mejor pueda escribir sobre Nolberto Torres  ya que hace pocos años, cinco o seis, que lo conozco y que lo trato.

Conocí a Nolberto como un integrante más de los Talleres de Estética Fotográfica que coordina Daniel Muchiut.  Puedo decir que me sorprendió

Nolberto Torres

Nolberto Torres

gratamente -no dejando de maravillarme-  el entusiasmo puesto de manifiesto en cada reunión para contarnos  ricas anécdotas de sus primeros pasos  en la fotografía; una fotografía a años luz de Photoshop, computadoras y pixeles pero no por eso menos sentida ni valiosa.

A través de los años fui (fuimos) conociendo parte de su obra, recuerdo claramente mientras escribo esta líneas algunas de sus imágenes.  Por supuesto que otras están más vagas; lo que si permanece imborrable de todas ellas es la pasión con la que las mostraba al grupo y la “defensa” que hacía de cada una de ellas.

A principios de este año, cuando Nolberto ya no andaba muy bien de salud, junté varias series de mis fotografías y se las llevé para que pudiera verlas detenidamente, sin el ritmo que más de una vez -por razones horarias- nos impone el taller con Muchiut.   Recuerdo su sorpresa y su agradecimiento por mi visita; días después volvimos a encontrarnos.  Había mirado meticulosamente cada una de las fotos y las había separado en grupos.

Las comentó -con la parsimonia de sus años y de su fraseo típico- casi una por una; elogiando las que le parecieron más interesantes y con su máximo respeto “les dio con un caño” a aquellas que no le habían gustado ni un poco.  Ayudándome a encontrar un camino.

Nolberto, estoy seguro que cada uno de nosotros, los que compartimos los Talleres estos años, conservaremos de vos el mejor de los recuerdos.  El de un tipo con el se podía estar o no de acuerdo con sus apreciaciones, pero que nadie podía dejar de respetar profundamente.

Vamos a extrañar también que seas el que metía primera para comentar los trabajos que íbamos analizando, allanándonos el camino a los que opinábamos después,  vamos a extrañar tu presencia -aferrado a tu bastón- recorriendo la Sala de la Fotogalería 22 que contribuiste a fundar; vamos a extrañar . . . . .

Te nos adelantaste viejo.  Te recuerdo con cariño; quiero imaginarte una tibia mañana, sacándole fotos a tu gato.  Pero -perdoname, esperame unos días- hoy no puedo hacerlo; una lágrima me empaña el alma.

Gustavo Arrivillaga.

*  Nolberto Torres falleció el 28 de diciembre de 2009